La psicosis es un estado mental donde una persona pierde el contacto con la realidad. La persona experimenta delirios (creencias falsas) y alucinaciones (percepciones falsas, como oír voces). Puede ser causada por enfermedades mentales (esquizofrenia, trastorno bipolar), problemas médicos (infecciones, tumores), drogas, o estrés severo, y el tratamiento incluye fármacos y psicoterapia para ayudar a manejar los síntomas y mejorar el funcionamiento.
Este artículo como verás no irá sobre medicina, pero para entender un poco el contexto hay que tener en cuenta esta patología. La historia real en la que está basada y posteriormente la adaptación del guion.
Debo avisar que a partir de este punto el artículo CONTIENE SPOILERS.
Es cosa tuya continuar leyendo.
La novela e inspiración.
Psicosis se basa en la novela homónima de Robert Bloch publicada en 1959, que a su vez se inspira libremente en el caso de Ed Gein, un asesino y ladrón de tumbas de Wisconsin. Tanto Gein, que vivía a solo 40 millas (64 km) de Bloch, como el protagonista de la historia, Norman Bates, eran asesinos solitarios en zonas rurales aisladas. Ambos tenían madres dominantes fallecidas, habían sellado una habitación de su casa como santuario en su honor y vestían ropa de mujer. Gein fue detenido tras haber cometido solo dos asesinatos.
Sus crímenes, cometidos en los alrededores de su ciudad natal, adquirieron gran notoriedad en 1957 después de que las autoridades descubrieran que robaba cadáveres de cementerios locales y fabricaba recuerdos con sus huesos y piel. También confesó haber asesinado a dos mujeres: la tabernera Mary Hogan en 1954 y la ferretera Bernice Worden en 1957.

Poco después de la muerte de su madre, Gein comenzó a crear un «traje de mujer» para «poder convertirse en su madre, literalmente meterse en su piel». Negó haber tenido relaciones sexuales con los cuerpos que exhumó, explicando: «Olían muy mal».
Inicialmente, Gein fue declarado no apto para ser juzgado y recluido en un centro de salud mental. En 1968, se le declaró competente para ser juzgado. Fue declarado culpable del asesinato de Worden, pero se le declaró legalmente demente, por lo que fue recluido en una institución psiquiátrica.
Gein falleció en el Instituto de Salud Mental de Mendota debido a una insuficiencia respiratoria , secundaria a un cáncer de pulmón , el 26 de julio de 1984, a la edad de 77 años.
En palabras de la web Lector de mil historias: «Psicosis es un libro que se lee rápido. Los capítulos están escritos en tercera persona y se centran en los distintos personajes que aparecen en la historia: el propio Norman Bates, Mary Crane, Sam loomis, Lila Crane y el detective Arbogast. El estilo de escritura es ágil, centrado en las acciones más que en las descripciones, salvo quizás en los capítulos centrados en Norman, donde podemos ver todos sus pensamientos, sus reflexiones y cómo ve él a los demás personajes«.
Robert Bloch, un autor muy curioso.
Robert Bloch, de ascendencia judía, escribió cientos de cuentos y alrededor de 20 novelas, la mayor parte dentro del género negro, de terror y de ciencia ficción. Al principio de su carrera publicó ampliamente en las llamadas revistas pulp como Weird Tales. Escribió además numerosos guiones cinematográficos. Recibió los premios Hugo, Bram Stoker y el Mundial de Fantasía. Durante un tiempo fue presidente de la asociación de escritores Mystery Writers of America. Bloch así mismo elaboró fanzines de ciencia ficción, e incluso trabajó durante un tiempo en el teatro de variedades. Una de sus primeras amistades literarias fue su maestro H. P. Lovecraft, con el que mantuvo una larga correspondencia. Bloch escribió gran número de relatos pertenecientes a los Mitos de Cthulhu. Llegó a aparecer transfigurado en uno de los personajes (“Robert Blake”) del relato de Lovecraft «The Haunter of the Dark» («El morador de las tinieblas», 1936), que está dedicado a Bloch.


La celebridad de Robert Bloch se debe principalmente a su autoría de Psycho (Psicosis), novela adaptada fielmente por Joseph Stefano para el filme del mismo título dirigido por Alfred Hitchcock en 1960. Se considera la obra más perdurable de Bloch y una de las novelas de terror más influyentes del siglo XX.
Su guion propio más conocido es el que escribió para la película The Night Walker (‘Amor entre sombras’, 1964), del director William Castle. Bloch escribió asimismo guiones para la serie Star Trek.
En busca del guion.
La asistente de Hitchcock, Peggy Robertson, leyó una reseña positiva de la novela en The New York Times y decidió enseñarle el libro a su jefe; sin embargo, los lectores de guiones de Paramount Pictures ya habían rechazado su premisa para una película. Hitchcock adquirió los derechos de la novela por 9.500 dólare y al parecer ordenó a Robertson comprar todos los ejemplares para mantener en secreto las sorpresas de la novela. Hitchcock, quien se había enfrentado a competidores del género cuyas obras eran comparadas críticamente con las suyas, buscaba nuevo material para recuperarse de dos proyectos abortados con Paramount, Flamingo Feather y No Bail for the Judge.
Los ejecutivos de Paramount se opusieron a la propuesta de Hitchcock y se negaron a concederle su presupuesto habitual. En respuesta, Hitchcock se ofreció a filmar Psicosis de forma rápida y económica en blanco y negro con el equipo de su serie de televisión Alfred Hitchcock presenta. Los ejecutivos de Paramount rechazaron este enfoque económico, alegando que sus estudios de rodaje estaban reservados y que la industria estaba en crisis. El director siguió adelante a pesar de las negativas del productor Herbert Coleman y la ejecutiva de Shamley Productions.

Ruptura de las convenciones narrativas.
El guion de Psicosis, se caracteriza por una ruptura deliberada de las convenciones narrativas del cine clásico hollywoodense. En lugar de presentar una progresión lineal centrada en un héroe claramente definido, la película inicia como un thriller criminal, siguiendo la historia de Marion Crane y el robo de una importante suma de dinero. Este planteamiento inicial establece una falsa seguridad narrativa que es abruptamente destruida con la muerte de la protagonista a mitad del filme.
Esta decisión constituye uno de los gestos más radicales del guion, ya que elimina al personaje con el que el espectador se ha identificado emocionalmente, generando una sensación de desconcierto y vulnerabilidad. Asimismo, el guion prioriza la sugerencia por encima de la explicitud, apoyándose en silencios, miradas y acciones mínimas que refuerzan la tensión psicológica. Temas como la culpa, la represión moral y la doble vida atraviesan el texto, otorgándole una dimensión psicológica que trasciende el simple relato de crimen.
- Economía de diálogos: muchos conflictos se expresan visualmente, mediante miradas, silencios y montaje.
- Tema de la culpa y la represión: el guion explora la moralidad, el castigo y la doble vida.
- Ambigüedad psicológica: el espectador comparte la confusión y la percepción fragmentada de los personajes.


Estructura y construcción del suspense.
La estructura se organiza en tres bloques claramente diferenciados que modifican progresivamente el tono del relato. El primer acto adopta elementos del cine negro, centrados en la huida de Marion Crane; el segundo acto introduce el terror psicológico a través del Motel Bates; y el tercero se orienta hacia la investigación y la revelación final.
Este desplazamiento estructural no solo rompe con la continuidad clásica, sino que intensifica el suspense al desorientar al espectador. Hitchcock utiliza el montaje como herramienta principal para sugerir la violencia, especialmente en la célebre escena de la ducha, donde el horror se construye a partir de fragmentos visuales y sonoros, más que de la representación explícita del acto. De este modo, la película demuestra que el terror más eficaz surge de la mente del espectador y no únicamente de lo que se muestra en pantalla. Psicosis presenta una estructura innovadora y fragmentada, poco convencional para su época.
DATOS DE LA ESCENA.
La escena dura aproximadamente 45 segundos en pantalla, pero fue filmada durante siete días. Se utilizaron más de 70 planos (algunas fuentes indican entre 70 y 78). Janet Leigh nunca fue mostrada completamente desnuda; se usaron dobles corporales para ciertos planos. Antes del ataque no hay música, solo sonido diegético del agua. El silencio inicial aumenta el efecto de choque de la música.
El cuchillo nunca penetra el cuerpo, aunque el montaje crea la ilusión de violencia explícita. Se utilizó jarabe de chocolate para simular la sangre, ya que tenía mejor contraste en blanco y negro. Hitchcock controló minuciosamente cada encuadre, dibujando la escena plano por plano.

Análisis de los personajes.
Marion Crane representa una figura moralmente ambigua, lejos del arquetipo de la heroína tradicional. Su decisión impulsiva de robar el dinero la convierte en un personaje profundamente humano, atrapado entre el deseo y la culpa. Su asesinato no solo impacta narrativamente, sino que simboliza el castigo moral presente en la lógica interna del relato.
Los personajes de Lila Crane y Sam Loomis asumen posteriormente el rol de investigadores, funcionando como instrumentos narrativos que permiten la resolución del misterio. Sin embargo, su desarrollo psicológico es secundario frente a la complejidad del antagonista principal.
Marion Crane
- Representa la transgresión moral cotidiana.
- Humaniza el delito: no es una villana, sino una mujer atrapada en decisiones impulsivas.
- Su muerte simboliza el castigo y rompe las reglas del cine clásico.

Lila Crane y Sam Loomis
- Funcionan como investigadores.
- Representan la razón y el orden frente al caos psicológico.
- Su rol es narrativo más que emocional.
Norman Bates: el villano psicológico
Norman Bates se consolida como uno de los villanos más emblemáticos del cine debido a su construcción psicológica y simbólica. A diferencia de los antagonistas tradicionales, Bates no se presenta como una figura amenazante, sino como un joven tímido, educado y aparentemente inofensivo. Esta caracterización subvierte las expectativas del espectador y desplaza el horror hacia lo cotidiano.

Desde una perspectiva psicológica, Norman sufre un trastorno de identidad disociativo, producto de una relación patológica con su madre, marcada por el control, la represión sexual y la culpa. La división entre su personalidad y la figura materna convierte al personaje en víctima y verdugo simultáneamente, reforzando la idea de que el mal no proviene de fuerzas externas, sino del interior de la mente humana. Los espacios asociados a Norman, como la casa y el sótano, funcionan como metáforas visuales del inconsciente y de lo reprimido.

- Víctima y verdugo al mismo tiempo.
- El verdadero horror proviene de su mente, no de lo sobrenatural.
- Apariencia frágil y amable → subversión del villano tradicional.
Si deseas conocer otroa análisis de personajes aquí tienes (enlace en los nombres): Wade Wilson/DeadPool, Batman/BruceWayne, Los personajes y sus funciones.
Influencia en el cine de terror posterior.
El impacto de Psicosis en el cine de terror fue profundo y duradero. La película marcó el paso de un terror dominado por lo sobrenatural hacia un terror psicológico y realista, centrado en asesinos humanos con traumas mentales. Además, introdujo la violencia en contextos cotidianos, transformando espacios comunes en escenarios de horror.
Su influencia es evidente en el surgimiento del subgénero slasher y en filmes posteriores como Halloween, La matanza de Texas o Viernes 13, que retoman la figura del asesino perturbado y el uso del suspense como elemento central. Asimismo, Psicosis legitimó la exploración de la mente humana como fuente principal del miedo, estableciendo las bases del terror moderno.
Psicosis no solo es una obra maestra del suspense, sino un punto de quiebre en la historia del cine. Hitchcock redefinió las reglas narrativas, psicológicas y estéticas del terror, demostrando que el miedo más profundo surge de la mente humana y de lo aparentemente normal.






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